 |
| |
 |
 |
 |
|
 |
|
La
cosmovisión es la concepción e imagen del mundo de
los pueblos, mediante la cual perciben e interpretan su
entorno natural y cultural.
En el mundo
andino, la
cosmovisión
está principalmente ligada a la cosmografía, que
es la descripción del cosmos, en este caso
correspondiente al cielo del hemisferio austral, cuyo
eje lo marca la Cruz del Sur, denominada Chakana y
cuyo nombre se aplica a la Cruz Escalonada Andina
y al símbolo del Ordenador o
Viracocha.
|

Chacana |
|
La práctica
astronómica
en los
Andes
está ligada a su génesis cultural, debido a la necesidad
de este conocimiento para la actividad agrícola
y de domesticación de la
naturaleza.
En el universo andino existen mundos simultáneos,
paralelos y comunicados entre sí, en los que se reconoce
la vida y la comunicación entre las entidades naturales
y espirituales.
De allí surge Chakana de origen
quechua,
chaka (puente, unión) y hanan (alto, arriba, grande).
Conlleva el doble significado de unión con el
Hanan Pacha
(lo
que es grande), y al mismo tiempo cruz del sur.
Concepto de igualdad
Todo cuanto
existe en el mundo andino es vivo. No sólo el
hombre, los animales y las plantas sino también las
piedras, los ríos, los cerros y todo lo demás.
|
|
No existe algo
inerte. Todos participan en la gran fiesta que es la
Vida: todos comen, todos duermen, todos danzan, todos
cantan, todos viven a plenitud.
En el mundo
andino no hay poderosos ni autosuficientes. Todos nos
necesitamos los unos a los otros para vivir. Aquí no
existen “todos” ni “partes”, que tan sólo son
abstracciones.
|
 |
|
Esta
Cosmovisión interpreta al Mundo como una simbiosis en
forma de crianza mutua. |
|
|
El tiempo: La Visión no lineal
En la Visión
Andina el tiempo es circular,
por lo que hay una gran diferencia con el modelo del
tiempo occidental, lineal e irreversible. Esta es una
cultura que ve un mundo vivo que late al ritmo de los
ciclos cósmicos y de los ciclos telúricos y que es el
ritmo de la vida, su “tiempo”, por tanto, es
cíclico.
|
 |
|
Hay una
re-creación, una renovación anual de los ritos, de
la conversación íntima entre todos los componentes del
mundo vivo que se armoniza con el estado del clima. Esta
re-creación, es la digestión, por parte del mundo-vivo,
de las condiciones de vida en el momento del rito.
El
“presente” en el mundo vivo andino se re-crea, se
re-nueva, por digestión del “pasado”, es decir, por
inclusión del “pasado”. Pero a la vez, es capaz de saber
cómo se va a presentar el “futuro” por la participación
de todos los miembros de la colectividad natural en la
conversación cósmico-telúrica propia del mundo vivo. En
los Andes no hay una distinción tajante entre pasado y
futuro porque el “presente” los contiene a ambos. Por
tanto no hay lugar aquí para el tiempo irreversible. En
los Andes, desde luego, existe la noción de secuencia,
las nociones de antes y después, pero ellas no se oponen
como pasado y futuro en la cultura occidental, sino que
se encuentran albergadas en el “presente”, en el
“presente de siempre”, en “lo de siempre”,
siempre re-creado, siempre renovado. Es que en los Andes
se vive en un mundo vivo, no en el mundo-reloj que se
vive en casi todo el Mundo. |
 |
 |
 |
El espacio: La
Pachamama
La Pachamama,
la Madre Tierra, cada año, cada ciclo telúrico, concibe
- fecundada por el Sol- y pare un nuevo pacha, (dentro
del pacha, a su vez, el agua fecunda a la tierra, y así
sucesivamente). Los sacerdotes y las sacerdotisas toman
el pulso a la Pachamama y palpan el feto durante la
gestación para conocer antes del parto el carácter de la
cría. Por eso pueden saber el clima del año venidero.
Pero ellos también, por su conocimiento tan íntimo de la
Pachamama y del Sol, así como de las circunstancias de
su vida, pueden saber incluso el carácter de sus
criaturas aún no engendradas.
La colectividad
natural andina siendo sumamente diversa, es sin embargo
la de siempre. Sucede pues que lo de siempre es la
diversidad, la renovación, la re-creación. La diversidad
es lo habitual, es lo “normal”. Pero no cualquier
diversidad sino la que conviene a la vida. Por este modo
de ser es que esta cultura ha podido mantener su
presencia entrañable en las grandes mayorías
poblacionales del campo y de las ciudades y continuar
con su diversidad pertinente a la vida. |
 |
 |
|
 |
Holismo e
Inmanencia
La concepción
andina del mundo es holista
porque en el mundo-animal lo que incide en uno
cualquiera de sus órganos, afecta necesariamente al
organismo, al ser vivo. El órgano es indesligable del
organismo y en el órgano está incluido el organismo. Se
trata de un mundo comunitario, de un mundo de amparo en
el que no cabe exclusión alguna. Cada quien (ya sea un
hombre, un árbol, una piedra) es tan importante como
cualquier otro.
Lo que acabamos
de presentar nos hace ver que el holismo es
propio de un mundo colectivista, embebido de un
sentimiento de pertenencia: uno sabe siempre que es
miembro de una comunidad con cuya persistencia se siente
íntimamente comprometido. Uno sabe que es miembro de una
comunidad que vive en uno. Es así como se vive la
experiencia de unidad de la vida propia con la vida toda
del mundo-animal andino.
Otra
característica de esta cosmovisión es su inmanencia,
es decir que todo ocurre dentro del mundo-animal.
Este mundo no se proyecta al exterior y no existe algo
que actúe sobre él desde fuera, no existe lo
sobrenatural ni “el más allá” ni lo trascendente. El
mundo inmanente andino es el mundo de la sensibilidad:
nada en él escapa a la percepción. Todo cuanto existe es
patente, concreto, es evidente. Hasta la “deidad”
Viracocha es perceptible, es visible. |
 |
|
Misión y Visión en la Cosmovisión Andina.
La
Kausay
(la razón de nuestra vida
en este mundo visible) es la
Wiñay
(EVOLUCIÓN ONTOLÓGICA) sin la cual nuestra vida no
tendría sentido desde el punto de vista de la
Cosmovisión Andina. Esta evolución es integral, es en
todos los planos de la existencia. Si bien las cuatro
extremidades nos permiten el trabajo físico, la práctica
de las cuatro normas o
PRINCIPIOS INKAS nos
permiten elevarnos, nos permiten evolucionar para la
reintegración con la Vibración Universal del
Pachakamaq
(Divinidad Andina, Dueño
del Mundo).
Estos cuatro
PRINCIPIOS INKAS
que fueron
transmitidos oralmente son:
Ø
AMA QELLA
: sé
laborioso
Ø
AMA SUWA
: sé honesto
Ø
AMA LLULLA
: sé veraz
Ø
AMA HAP’A
: sé leal
Esta Kausay
(Misión) se basa en tres leyes principales de la
admirable organización de los antepasados
Quechuas:
Estos preceptos se tuvieron en el
Ayllu
(comunidad),
su célula socio-económica, sustentada por dos
instituciones de trabajo: el Ayni y la Minca:
AINY =
Principio de ayuda
mutua, reciprocidad:
- hoy por tí, mañana por mí
MINCA =
Sistema de Trabajo Comunitario:
todos a una en la realización de
obras publicas .
Vivir la Cosmovisión Andina es vivir
una vida equilibrada y Humana. Todo daño que se haga a
cualquier ser detiene la evolución. Esta evolución queda
grabada en cada una de nuestras células y conciencia, al
igual que todos nuestros actos; por ello, nosotros
mismos somos los responsables y jueces de nuestros
hechos cuando pasamos de un plano a otro. |
|
Finalmente, la Cosmovisión Andina no excluye a nadie,
más bien integra y humaniza; es un regalo ancestral de
los Andes peruanos del Tawantinsuyö al Mundo
entero.
|
|
Por
todo lo expresado: quisiéramos compartir esta Visión del
Universo contigo... compartir los símbolos andinos Inkas,
pues estos conducen y guían en el Qhapaq Ñan
(Vía de la evolución ontológica).
Ahí estamos todos, buscando orientación... mirando el
Pachaillariy (la luz tenue del amanecer)...
...porque en síntesis
somos muchos los que deseamos
el
Musujg Pachariy (Un Nuevo Amanecer- Renacer)
|
|
|
 |
Sami
Ujllana
(Salud! y Abrazo)
Danny |
|

|
Consultora ALAS
alasconsultora@yahoo.com.ar / consultoraalas@speedy.com.ar
Teléfono (05411) 5778-3232
|
|
|
|
|
|